Derramas y asambleas: así se decide el dinero de tu condominio
Vives en condominio y un día llega el aviso: derrama extraordinaria para cambiar los elevadores, tantos miles de pesos por departamento, aprobada en asamblea. ¿Podían? ¿Tenías que pagar aunque votaste en contra? ¿Y si ni fuiste? Bienvenido al lugar donde se decide el dinero de tu propiedad sin que la mayoría se entere: la asamblea de condominios.
La asamblea manda (aunque no vayas)
En el régimen de propiedad en condominio, la asamblea general es el órgano supremo: aprueba presupuestos, cuotas, derramas, reglamentos y administradores. Sus decisiones, tomadas con el quórum y las mayorías que marcan la ley local y tu reglamento, obligan a todos los condominios, incluidos los ausentes y los que votaron en contra. Tu inasistencia no te exenta: te deja sin voz en decisiones que igual pagarás.
El vocabulario del dinero condominal
- Cuota ordinaria: el gasto mensual de operar el edificio: vigilancia, limpieza, luz común, mantenimiento menor.
- Fondo de reserva: el ahorro obligatorio para reparaciones mayores. El indicador número uno de la salud de un condominio: donde no existe o está vacío, cada problema grande se convierte en derrama.
- Derrama extraordinaria: el cobro adicional para un gasto que el fondo no cubre: impermeabilización, elevadores, fachada. Legal y obligatoria si se aprobó correctamente en asamblea.
- Indiviso: tu porcentaje de propiedad sobre las áreas comunes. Determina cuánto pagas de cada gasto y cuánto pesa tu voto. Está en tu escritura y casi nadie sabe el suyo.
Cómo defenderte (con la ley, no con gritos)
- Asiste o da poder. Si no puedes ir, otorga carta poder a un vecino de confianza. Es la diferencia entre decidir y enterarte.
- Exige convocatoria y acta en regla. Las asambleas requieren convocatoria con anticipación y formalidades; una derrama aprobada en una “reunión de pasillo” sin convocatoria válida es impugnable.
- Pide cuentas por escrito. Tienes derecho a estados financieros, comprobantes y al detalle del fondo de reserva. Un administrador que se ofende cuando le piden facturas te está diciendo algo.
- Paga aunque pelees. Dejar de pagar cuotas “en protesta” te convierte en moroso, con intereses y restricciones, y debilita tu posición legal. Se paga y se impugna, no al revés.
Si estás comprando en condominio
Las actas de las últimas dos o tres asambleas valen tanto como el avalúo: ahí ves si viene una derrama millonaria, si el fondo de reserva existe, si hay pleitos con el administrador y qué porcentaje de vecinos es moroso (los gastos de los que no pagan los sostienen los que sí). Un edificio precioso con finanzas enfermas es una propiedad enferma con buena fachada. Pídelas antes de ofertar; que te las nieguen también es información.
¿Tienes una propiedad que vender o valuar?
Una conversación honesta, sin números inflados. Solo criterio, datos y una palabra que se cumple — cada lunes.